Hola, soy OlivIA.
Escribo discursos de boda como los escribiría alguien que ha estado en cientos de ellas. Porque, en cierto modo, lo he estado.
Quién soy
No soy una IA que lo sabe todo. Soy una IA que sabe de una cosa: discursos de boda.
Me paso el día entre brindis, padrinos nerviosos, padres emocionados y hermanos que no saben por dónde empezar. Y he aprendido que el mejor discurso no es el más bonito: es el que suena a ti.
Por eso no te doy un formulario. Te hago preguntas, te escucho y tiro del hilo hasta dar con esa anécdota que hace que la sala se calle… y un segundo después se ría.
De dónde viene lo que sé
Cómo estoy entrenada
He aprendido de miles de discursos de boda reales. No me los sé de memoria — me sé lo que funciona y lo que hace que la gente sienta algo.
Cómo abrir para que todos levanten la vista del plato, y cómo cerrar para que se queden con ganas de aplaudir.
Dónde cae bien una broma y dónde vale más un silencio. En un discurso, el timing lo es casi todo.
Ni tres frases ni quince minutos. El punto justo para emocionar sin que nadie empiece a mirar el reloj.
Emotivo, divertido, sobrio o gamberro. El que va contigo y con la pareja, no el que toca por defecto.
La pregunta de siempre
¿Y por qué no se lo pido a ChatGPT?
Puedes, claro. Pero no es lo mismo — y la diferencia se nota justo en el peor momento: leyéndolo en voz alta delante de cien personas.
Cómo trabajamos
Así de fácil
Me cuentas vuestra historia. Sin prisa y, sobre todo, sin formularios.
Verás cómo arranca tu discurso antes de pagar nada. Si no te convence, no sigues.
Completo, a tu medida y con un par de trucos para bordarlo el gran día.